viernes, 31 de agosto de 2007

LA MENTE BIEN ORDENADA

La misión de esta enseñanza es transmitir, no el saber puro, sino una cultura que permita comprender nuestra condición y ayudarnos a vivir; al mismo tiempo ha de favorecer un modo de pensar abierto y libre.

CAPÍTULO 1

LOS DESAFIOS

Existe una falta de adecuación cada vez más grande, profunda y grave entre nuestros saberes discordes, troceados, encasillados en disciplinas y por otra parte unas realidades o problemas cada vez más transnacionales, globales y planetarias. El desafío de la globalidad es pues al mismo tiempo u n desafío de complejidad. Ahora bien, los desarrollos propios de nuestro siglo y de nuestra era planetaria nos enfrentan cada vez más a menudo y cada vez más ineluctablemente con los desafíos de la complejidad.
Nos enseña desde la escuela elemental a aislar los objetos (de su entorno), a separar las disciplinas (antes que a reconocer sus solidaridades), a desunir los problemas, más que a unir y a integrar. De este modo, la economía es a la vez la ciencia más avanzada matemáticamente y la más atrasada humanamente.

Los tres desafíos

Ø El desafío cultural
Ø El desafío sociológico
Ø El desafío cívico

El desafío de los desafíos

Un problema crucial de nuestro tiempo es la necesidad de afrontar todos los desafíos interdependientes que acabamos de enumerar.
La reforma de la enseñanza debe conducir a la reforma del pensamiento y la reforma del pensamiento debe conducir a la reforma de la enseñanza.

CAPÍTULO 2

LA MENTE BIEN ORDENADA

La primera finalidad de la enseñanza fue formulada por Montaigne: es mejor una mente bien ordenada que otra muy llena.
Está claro lo que significa una mente bien ordenada que otra muy llena.
Está claro lo que significa “una cabeza muy llena”: es una cabeza donde el saber está acumulado, apilado, y no dispone de un principio de selección y de organización que le dé sentido. “Una mente bien ordenada” significa que, más que acumular el saber, es mucho más importante disponer a la vez.

La aptitud general

El cálculo es un instrumento de razonamiento matemático, el cual se ejerce sobre el problem. A lo largo de los años de enseñanza habría que evidenciar progresivamente el diálogo del pensamiento matemático con el desarrollo de los conocimientos científicos, y finalmente los límites de la formalización y de la cuantificación. El profesor de filosofía debería aportar su poder reflexivo e interrogativo sobre los conocimientos científicos tanto como sobre la literatura y la poesía, y a la sazón alimentarse de ciencias y literatura.

La organización de los conocimientos

Todo conocimiento constituye a la vez una traducción y una reconstrucción, a partir de señales, signos, símbolos, bajo forma de representaciones, ideas, teorías, discursos. La organización de los conocimientos, que se efectúan en función de principios y reglas que no es éste el lugar de examinar, comporta operaciones de unión (conjunción, inclusión, implicación) y de separación (diferenciación, oposición, selección, exclusión). El proceso es circular, pasando de la separación a la unión, de la unión a la separación y, más allá, del análisis a la síntesis, de la síntesis al análisis. Dicho de otro modo, el conocimiento comporta a la vez separación y unión, análisis y síntesis.

Un nuevo espíritu científico

Esta revolución, comenzada en varios frentes en los años sesenta, operó grandes reestructuraciones que conducen a unir, contextualizar y globalizar unos saberes hasta entonces fragmentados y compartimentados. Las nuevas ciencias, ecología, ciencias de la tierra, cosmología, son multi- o transdisciplinarias: tiene por objeto, no un sector o una parcela sino un sistema.

Ecología

La idea de sistema fue insertada y luego impuesta bajo la forma de noción de ecosistema, en una ciencia fundada a finales de siglo pasado pero que conoció un prodigioso desarrollo a partir de principios de los años sesenta: la ecología,. La noción de ecosistema significa que el conjunto de las interacciones entre poblaciones vivas en el seño de una unidad geofísica determinable constituye una unidad compleja de carácter organizador.

Ciencia de la tierra

En los años sesenta, con el descubrimiento de la tectónica de las placas, las ciencias de la tierra consideraron nuestro planeta como un sistema complejo que se autoproduce y se autoorganiza.




Cosmología

El cosmos había sido liquidado a principios de siglo por la concepción eisteniana del espacio-tiempo. Su resurrección comienza con la puesta en evidencia por Huble de la dispersión de las galaxias y la hipótesis del átomo primitivo de Limaitre, luego se concluyó en los años sesenta, especialmente después del descubrimiento en 1965 de la radiación isotrópica que proviene de todos los horizontes del Universo y puede ser interpretada como el residuo fósil.

Los retrasos

De este modo, las ciencias biológicas progresan en múltiples frentes, pero estos frentes no están coordinados entre sí y conducen a ideas divergentes. Está lejos de ser lograda la confederación biológica: le falta la unión decisiva - la idea autoorganizada.

El imperativo

Así pues, podemos completar los caminos que permitirían reencontrar, en nuestras condiciones contemporáneas, la finalidad de la cabeza bien organizada. Se trataría de un proceso continuo, a lo largo de los diversos grados de la enseñanza, donde deberían ser movilizadas la cultura científica y la cultura de las humanidades.

CAPÍTULO 3

LA CONDICIÓN HUMANA

El estudio de la condición humana no depende sólo de la iluminación que le presten las ciencias humanas. Tampoco depende sólo de la reflexión filosófica y de las descripciones literales. También depende de las ciencias naturales renovadas y reestructuradas que son la cosmología, las ciencias de la Tierra y la ecología.
Nos encontramos en un planeta minúsculo, satélite de un sol de de suburbio, astro pigmeo perdido en medio de miles de millones de estrellas de la Vía Láctea, la cual es a su vez una galaxia periférica dentro de un cosmos en expansión, carente de centro. Somos hijos marginales del cosmos, formados de partículas, átomos, moléculas del mundo físico.

Somos los únicos (aparentemente) sobre la tierra entre los seres vivos que dispondremos de un aparato neurocerebral supercomplejo, los únicos que disponemos de la conciencia. Las ciencias del hombre han suprimido todo significado biológico a los siguientes: ser joven, viejo, mujer, hombre, nacer. Existir, tener padres, morir. Tales palabras no remiten más que a categorías socioculturales.
Ciertamente, habrá nuevos descubrimientos que modifiquen todavía nuestro conocimiento, pero por primera vez en la historia el ser humano puede reconocer la condición humana en su arraigo y en su desarraigo.

La aportación de las ciencias humanas

En la actualidad son las ciencias humanas las que aportan la contribución más débil al estudio de la condición humana, y precisamente porque están separadas, divididas y compartimentadas. Esta situación oculta totalmente la relación individuo/especie/sociedad, y oculta al mismo ser humano.

De este modo, todas las disciplinas, tanto de las ciencias naturales como de las ciencias humanas, pueden ser movilizadas en el día de hoy para converger sobre la condición humana.

La aportación de la cultura de las humanidades

La poesía, que forma parte de la literatura, aunque es más que la literatura, nos introduce en la dimensión poética de la existencia humana. Las artes nos introducen en la dimensión estética de la existencia.

Se trata, en fin, de revelar que en toda gran obra, de literatura, el cine, de poesía, de música, de pintura, de escultura, radica un pensamiento profundo sobre la condición humana.

CAPÍTULO 4

ENSEÑAR A VIVIR

Como decía de modo excelente Durkheim, el objeto de la educación no es dar al alumno unos conocimientos cada vez más numerosos, sino “crear en él un estado interior y profundo, una especie de polaridad del alma que le oriente en un sentido definido no sólo durante la infancia, sino para la vida entera”.

La escuela de la vida y la comprensión humana

Cuando se consideran los términos “cultura de las humanidades”, hay que valorar la palabra “cultura” en su sentido antropológico: una cultura proporciona los conocimientos, valores y símbolos que orientan y guían las vidas humanas. La cultura de las humanidades ha sido, sigue siendo y debe convertirse a partir de ahora en una preparación para la vida, no ya de una elite, sino de todos.

La iniciación a la lucidez

Es necesario enseñar, y esto desde la escuela primaria, que toda percepción es una traducción reconstructora operadora por el cerebro a partir a terminales sensoriales, y que ningún conocimiento puede dejar de ser una interpretación.
El aprendizaje de la autoobservación forma parte del aprendizaje de la lucidez. La aptitud reflexiva del espíritu humano, que le hace capaz de desdoblarse de considerarse a sí mismo.

La introducción a la noosfera

Nosotros alimentamos por nuestras creencias o nuestra fe los mitos o ideas que salen de nuestros espíritus y estos mitos o ideas toman consistencia y poder. No sólo somos poseedores de ideas, sino que también estamos poseídos por ellas, capaces de morir o matar por una idea.

La filosofía de la vida

La enseñanza de la filosofía podría revitalizarse para el aprendizaje de la vida. Podría entonces proporcionar como viático para el camino los dos productos más preciosos de la cultura europea.

CAPÍTULO 5

ENFRENTARSE CON LA INCERTIDUMBRE
(Enseñar a vivir, continuación)

La mayor certidumbre que nos ha dado es la de la imposibilidad de eliminar ciertas incertidumbres, no sólo en la acción sino también en el conocimiento.

La incertidumbre física y biológica

Hemos aprendido que todo lo que existe no ha podido nacer más que del caos y la turbulencia, y debe resistir a enormes fuerzas de destrucción. El cosmos se organizó al desintegrarse.
El sol ilumina a la temperatura de su explosión. La vida se organiza a la temperatura de su destrucción. Quizás el hombre no se habría quizás desarrollado si no hubiera tenido que responder a tantos desafíos mortales, desde el avance de la sabana sobre la selva tropical hasta la glaciación de las regiones templadas. La aventura de la hominización se hizo a través de la carencia y el dolor.

La incertidumbre humana

Existen tres principios de incertidumbre en el conocimiento:
- El primero es cerebral
- El segundo de psíquico
- El tercero es epistemológico
No queda nada de los imperios egipcio, asirio, babilónico, persa, ni del imperio romano, el cual habría podido parece eterno. De este modo, el conocimiento de la historia debe servirnos no sólo para reconocer los caracteres a la vez determinados y aleatorios del destino humano, sino para abrirnos a la incertidumbre del futuro.

Tres viáticos

Prepararse para nuestro mundo incierto es lo contrario de resignarse a un escepticismo generalizado. Es esforzarse en pensar bien, es volvernos aptos para elaborar y practicar estrategias, es, en suma, efectuar nuestras apuestas con toda conciencia.
Todos debemos ser plenamente conscientes de que nuestra propia vida es una aventura, incluso cuando la creemos encerrada en una seguridad funcional; todo destino humano comporta una incertidumbre irreductible, comprendiendo en ella la certeza absoluta, que es la de si muerte, ya que ignora la fecha. Cada uno debe ser humanidad que es lanzada a lo desconocido con una rapidez cada vez más acelerada.

CAPÍTULO 6

EL APRENDIZAJE CIUDADANO

La educación debe contribuir a la autoformación de la persona (aprender y asumir la condición humana, aprender a vivir) y aprender a convertirse en un ciudadano.

El Estado – Nación

El Estado–Nación logrado es un ente a la vez territorial, político, social, cultural, histórico, mítico y religioso.

Comunidad/sociedad

La nación es una sociedad en sus relaciones de interés, de competiciones, rivalidades, ambiciones, conflictos sociales y políticos.

La comunidad de destino

La comunidad es de carácter cultural/histórico. Es cultural por los valores, costumbres, ritos, normas, creencias comunes; es histórica por los avatares y pruebas sufridos en el curso del tiempo.

La entidad mitológica

De este modo la Nación, de sustancia femenina, integra en síu las cualidades de la Tierra-Madre (Madre – Patriarca al que se debe obediencia.
La “religión” nacional

Como toda religión se nutre de amor, el cual es capaz de inspirar fanatismo y odio.

Hacia la “Superación”

Consiste en que el enemigo se encuentra en nosotros mismos y que es difícil reconocerle y hacerle frente.

LA IDENTIDAD FRANCESA

Los cuatro nacimientos de Francia

El primer nacimiento nacional reconocido es galo y la Galia, dividida hasta la conquista romana, se forma a base de unirse contra el invasor.
Roma no es considerada como la potencia enemiga ocupante.
Tercero, en el corazón del caos que se instala en la descomposición del Imperio romano, con la llegada de olas sucesivas de invasores.
El cuarto y verdadero nacimiento tiene en 987 con el reinado de Hugo Capeto.

Una cierta idea de Francia

La revolución francesa aportó al afranceamiento alguna cosa más que el hecho consumado por la historia. Al reemplazar la fundación monárquica por la refundación republicana operó una sustitución de soberanía. El pueblo se realizó soberanamente proclamándose “gran nación”. La fiesta de la federación del 1q4 de julio de 1790.


El afranceamiento por la integración de inmigrados

Las leyes de naturalización que permiten a los hijos de extranjeros nacidos en Francia convertirse automáticamente en franceses y facilitan la naturalización de los padres.

La identidad terrenal

Es necesario que concibamos una historia general de la humanidad que comience, no en 1492, sino hace muchas decenas de millares de años, con la diáspora de Homo sapiens sobre todo el planeta, comprendiendo las islas del pacífico. Después de esta diáspora se operaron las grandes disyunciones entre fragmentos de la humanidad.

1. Una comunidad de destino en el sentido en que todos los humanos están sometidos a las mismas amenazas mortales del arma nuclear (que continúa su extensión) y al mismo peligro ecológico sobre la biosfera que se agrava con el “efecto invernadero”, provocado por el crecimiento del CO2 en la atmósfera, las deforestaciones masivas de grandes selvas tropicales productoras de nuestro oxígeno común, la esterilización de los océanos, mares y ríos nutricios, las innumerables contaminaciones, las catástrofes sin fronteras
2. Una identidad humana común: por diverso que sea su patrimonio de genes, de suelo de comunidades, de ritos, de mitos y de ideas, Homo sapiens tiene una identidad común a todos sus representantes.

CAPÍTULO 7

LOS TRES GRADOS

Primaria

Más que reprimir las curiosidades naturales que son propias de toda conciencia que se despierta, habría que partir de interrogaciones primarias: ¿Qué es el ser humano? ¿La sociedad? ¿El mundo? ¿La verdad?
De este modo se efectuaría desde la escuela primaria una andadura que uniría la interrogación sobre la condición humana con la interrogación sobre el mundo.
Al mismo tiempo que se distinguen y se automatizan las materias, hay que enseñar a conocer, es decir, a la vez separando y uniendo, analizando y sistematizando. A partir de esto se podrá enseñar a considerar las cosas y las causas.

¿Qué es una cosa? Es necesario enseñar que las cosas no son solamente cosas, sino también sistemas que constituyen una unidad que une partes diversas.
¿Qué es una causa?. La causalidad circular (retroactiva, recursiva.
El aprendizaje de la vida se hará según dos vías, la vía interior y la vía exterior. La vía interior para por el examen de uno mismo, el autoanálisis, la autocrítica. El autoexamen debe ser enseñado desde la primaria y durante el transcurso de ésta. La vía exterior será la introducción al conocimiento de la media. Como los niños están inmersos muy pronto en la cultura mediática, televisión, juegos de video, anuncios publicitarios, etc., el papel del maestro no es denunciar sino hacer conocer los modos de producción de esta cultura.
Secundaria

La enseñanza secundaria sería el lugar de aprendizaje de lo que debe ser la verdadera cultura, la que establece el diálogo entre cultura de las humanidades y cultura científica, no sólo al dirigir una reflexión sobre los saberes y el devenir de las ciencias, sino también al considerar la literatura como escuela y experiencia de vida. La historia debería representar un papel clave en la secundaria, permitiendo al alumno incorporar la historia de su nación, situarse en el devenir histórico de Europa y más ampliamente de la humanidad, desarrollar en sí un modo de conocimiento que capte los caracteres multidimencionales o complejos de las realidades humanas.

Debería instituirse una enseñanza reestructurada de ciencias humanas y vertebrales según las disciplinas, sobre el destino individual, el destino social, el destino económico, el destino histórico, el destino imaginario y mitológico del ser humano.
La filosofía debería comportar como uno de sus núcleos la reflexión sobre el conocimiento, científico, y el papel de la tecnociencia, que ha pasado a ser importante en nuestras sociedades.
En el curso de la secundaria, las matemáticas se enseñarían como modo de pensamiento lógico efectuando operaciones calculables.

Universidad

La universidad conserva, memoriza, integra, ritualiza una herencia cultural de saberes, ideas, valores; la misma la regenera al reexaminarla, actualizarla, transmitiéndola; de este modo, es conservadora, regeneradora, generadora.
La universidad supo responder al desafío del desarrollo de las ciencias operando su gran mutuación en el siglo XIX, a partir de la reforma que efectuó Humboldt en Berlin en 1809.
La universidad no podía tener por vocación directa una formación profesional tener (conveniente para las escuelas técnicas) sino una vocación indirecta hacia la formación de una actitud de investigación.
¿Debe la Universidad adaptarse a la sociedad o debe la sociedad adaptarse a la universidad?

CAPÍTULO 8

LA REFORMA DEL PENSAMIENTO

Examinaré en tantas parcelas como se pueda y sea necesario para resolverlas mejor.
Lo primero es no aceptar nunca por verdadera ninguna cosa que yo no la conozca.
Al principio de reducción comporta dos ramas. La primera es la de la reducción del conocimiento del todo al conocimiento aditivo de sus elementos.

Las ciencias

Las dos revoluciones científicas del siglo preparan la reforma del pensamiento.
La primera comenzó con la física cuántica.
La segunda revolución, que se opera con la constitución de grandes reestructuraciones científicas.
Han comenzado a atarse lazos entre las dos culturas. Unos pensadores científicos han ocupado el lugar.
Literatura y filosofía

La literatura había tomado por misión revelar la complejidad humana escondida bajo apariencias simples. Revelaba individuos, sujetos de deseos, pasiones, sueños, locuras, comprometidos en relaciones de amor, de rivalidad, de odio, inmersos en su medio social o profesional, que sufrían acontecimientos y azares y vivían su destino incierto.

La reforma todo-terreno

La reforma del pensamiento necesaria generará un pensamiento del contexto y de lo complejo. También generará un pensamiento que une y que frente a la incertidumbre.
De este modo comprendo las lágrimas, la sonrisa, la risa, el miedo, la cólera viendo el ego alter como alter ego, por mi capacidad de experimentar los mismos sentimientos que la otra persona.
Los siete principios

1. El principio sistemático u organizativo
2. El principio “holográmico”.
3. El principio de bucle retroactivo
4. El principio de bucle recursivo
5. El principio de autonomía/dependencia (autoeco-organización).
6. El principio dialógico acaba de ser ilustrado precisamente por la fórmula de Heráclito.
7. El principio de la reintroducción del conocedor en todo conocimiento.
Esto nos indica que un modo de pensar capaz de unir y solidarizar conocimientos separados es capaz de prolongarse en una ética de la interrelación y de la solidaridad entre humanos. Un pensamiento capaz de no quedarse encerrado en lo local y lo particular sino de concebir los conjuntos sería apto para favorecer el sentido de la responsabilidad y de a ciudadanía. La reforma del pensamiento tendrá pues consecuencias existenciales, éticas y ciudadanas.

CAPÍTULO 9

MÁS ALLÁ DE LAS CONTRADICCIONES

A partir de aquí, ¿Cómo reformar la escuela si no se reforma la sociedad, pero cómo reformar la sociedad si no se reforma la escuela.

La misión
La enseñanza debe volver a ser no sólo una función, una especialización, una profesión, sino una tarea de salvación pública: una misión
Una misión de transmisión
La transmisión necesita evidentemente competencia, pero requiere además una técnica, un arte.
Enseñar la ciudadanía terrestre, a base de mostrar a la humanidad en su unidad antropológica y sus diversidades individuales y culturales, igual que en su comunidad de destino propia de la era planetaria, donde todos los humanos se ven enfrentados a los mismos problemas vitales u mortales.


Reencontrar las misiones

La reforma del pensamiento es una necesidad democrática clave. Formar ciudadanos capaces de hacer frente a los problemas de su tiempo es frenar el deterioro democrático que suscita, en todos los campos de la política, la expansión de la autoridad de los expertos, especialistas de todos los órdenes, que restringe progresivamente la competencia de los ciudadanos.
Es necesario, pues, que nos rearmamos intelectualmente a base de instruirnos en pensar la complejidad, hacer frente a los desafíos de la agonía/nacimiento de nuestro “entre-dos milenios” e intentar pensar los problemas de la humanidad en la era planetaria.
Es una reforma vital para los ciudadanos del nuevo milenio que permitirá el pleno empleo de sus aptitudes mentales.

ANEXOS

1 EL AGUJERO NEGRO DEL LAICISMO
El término “laicismo” está claro: es la racionalidad crítica opuesta a los dogmas, es la pluralidad opuesta al monopolio de la verdad.

2 INTER-POLI-TRANS-DISCIPLINARIEDAD

La disciplina es una categoría organizadora en el seño del conocimiento científico, instituye en él la división y la especialización del trabajo y responde a la diversidad de los dominios que recubren las ciencias.


VIRTUD DE LA ESPECILIZACIÓN Y REISGO DE LA HIPER-ESPECIALIZACIÓN

La fecundación de la disciplina en la historia de la ciencias ha quedado demostrada; por una parte, opera la circunscripción de un domino de competencia sin la cual el conocimiento se volvería inaprensible.

INTROMISIONES Y MIGRACIONES INTERDISCIPLINARIAS

Circulación de conceptos, de formación de disciplinas híbridas que terminarán por autonomizarse; en fin, es también la historia de la formación de complejos donde diferentes disciplinas van a agregarse o aglutinarse. Dicho de otro modo, si la historia oficial de la ciencia es la de la disciplinariedad, otra historia, unida e inseparable, es la de las inter-poli-trans-disciplinariedades.

MIGRACIONES

Hay nociones que circulan y, a menudo atraviesan clandestinamente las fronteras sin ser detectadas por los “aduaneros”. En contra ce la idea, muy extendida de que una noción no tiene pertinencia más que en le campo disciplinario donde ha nacido, ciertas nociones migratorias fecundan un nuevo campo donde van a arraigar, incluso a costa de un contrasentido.

LOS OBJETOS Y PROYECTOS INTER – Y MULTI-DISCIPLINARIOS

Ciertos procesos de complejificación de campos de investigación disciplinaria apelan a unas disciplinas muy diversas al mismo tiempo que a la multicompetencia del investigador.

LOS ESQUEMAS COGNITIVOS REORGANIZADORES

El ejemplo de la hominización y el del ecosistema muestran que, en la historia de las ciencias, existen rupturas de cerramientos discilinarios, superaciones o transformaciones de disciplinas por la constitución de un nuevo esquema cognitivo, lo que Hanson llamada la reproducción. El ejemplo de la biología molecular muestra que estas superaciones y transformaciones puede4n efectuarse mediante la invención de hipótesis explicativas nuevas.

EL MÁS ALLÁ DE LAS DISCIPLINAS

En el día de hoy que tomar conciencia de este aspecto que es el menos claro en la historia oficial de las ciencias y que es un poco como la cara oscura de la luna. Las disciplinas están plenamente justificadas intelectualmente a condición de que guarden un campo de visión que reconozca y conciba la existencia de conexiones y de solidaridades.

3 INMIGRACIÓN, INTEGRACIÓN

Por cierto, ha habido dificultades y los emigrantes han padecido sufrimientos y humillaciones muy grandes, ya que experimentan a la vez acogida, aceptación, amistad y negativa, rechazo, desprecio, insultos.

LAS NUEVAS DIFICULTADES

Ha ocurrido, según hemos visto, una mutación en el afrancesamiento cuando éste, a principios de siglo, se efectuó no ya provincializando territorios, sino nacionalizados a los inmigrados. Hoy en día, unas nuevas condiciones perecen deber llamar a una segunda mutación.

4 LA NOCIÓN DE SUJETO

La noción de sujeto es a la vez evidente y misteriosa. Es una evidencia completamente banal a partir del momento en que uno dice “yo”. Casi todas las lenguas cuentan con esta primera persona del singular.
De hecho, nuestro espíritu está cortado en dos, según mire al mundo, bien de modo reflexivo o comprensivo o bien de modo científico y determinista. El sujeto aparece en la reflexión sobre uno mismo y según un modo de conocimiento intersubjetivo, de sujeto, que se puede llamar comprensión.

El sujeto puede eventualmente disponer de libertad y ejercer libertades. Pero hay toda una parte del sujeto que no está sólo dependiente sino esclavizada. Y además no sabemos verdaderamente cuándo somos libres.

Entonces existe un primer principio de incertidumbre que sería el siguiente: yo hablo pero cuando hablo, ¿quién habla? ¿Acaso hablo “yo” solamente? ¿Acaso, a través de mi “yo” hay un “nosotros” que habla (la colectividad cálida, el grupo, la patria, el partido al cual pertenezco), acaso es su “se” el que habla (la colectividad fría, la organización social, la organización cultural que me dicta mi pensamiento sin que yo lo sepa a través de sus paradigmas, sus principios de control del discurso que sufro inconscientemente) o es un “esto”, una maquinaria anónima infrapersonal que habla al mismo tiempo que me da la ilusión de hablar de mí mismo? No se sabe nunca en qué punto hablo “yo”, en qué punto hago “yo” un discurso personal y autónomo o en qué punto, bajo la apariencia que creo ser personal y autónoma, no hago más que repetir unas ideas impresas en mí.
Necesitamos, pues, una concepción compleja del sujeto.